en agradecimiento a las palabras deudoras
Temprano se forman en el lugar correspondiente, dicen lo que tienen que decir en un acto autómata y sordo, cuyo único objetivo es reproducir esa infinita imagen congelada que mueve el mecanismo del sentido, semejante a una catapulta que lanza interminablemente objetos al vacío.
Se extiende ante ellos la panoplia de lo mismo, para elegir una armadura confortablemente incomoda, despojo de su singularidad y protección de la carencia sospechosa que atenta contra la garantía de una existencia excepcional repartida a todos por igual.
En la impostura de un elegante discurso incluyen la afirmación del rechazo necesario hacia un otro imposible de someter al yugo de la felicidad; un extranjero atado a un prehistórico recuerdo, perdido para la memoria pero alojado en el olvido observador de expectación furtiva, aguardando el momento de la aniquilación, propia de un depredador certero de saña criminal, que a su vez vive amenazado por el peligro latente de ser despojado de sus preciadas insignias otorgadas por la voluntad del sometimiento, sostén de la frágil fortaleza de espejismos, susceptible de ser derribada por el filo de las palabras malditas que agujeran la mentira y hacen surgir la silenciosa incertidumbre de la acción.
Doctor Veneno
Un lugar de letras que carecen de merito literario y de cualquier otro reconocimiento, el único propósito que tienen es el "decir" y abrir un espacio de letras para "otra letra". "La peor infamia es el silencio sin un decir".
viernes, 28 de octubre de 2011
Interfectorum
en memoria de los muertos que han sabido vivir
Ondulante ráfaga de estupidez
mueve molinos de locura,
creando motivos de vida con avidez
de monótona dulzura.
Atravesados por el hilo de identidad,
los muertos aprenden a hablar.
Armados de exquisito repertorio verbal
se reclaman almas bellas tragadas por la vanidad.
Disputada en grave multitud
se reparte la bondad,
haciendo del eco vacío promesa de virtud
que extravía a la verdad.
Albricias centellean sobre el paraje
de podredumbre en este eterno viaje,
donde redoblan al llamado nuevamente los tambores
en esta bella tierra de cándidos terrores.
Doctor Veneno
Ondulante ráfaga de estupidez
mueve molinos de locura,
creando motivos de vida con avidez
de monótona dulzura.
Atravesados por el hilo de identidad,
los muertos aprenden a hablar.
Armados de exquisito repertorio verbal
se reclaman almas bellas tragadas por la vanidad.
Disputada en grave multitud
se reparte la bondad,
haciendo del eco vacío promesa de virtud
que extravía a la verdad.
Albricias centellean sobre el paraje
de podredumbre en este eterno viaje,
donde redoblan al llamado nuevamente los tambores
en esta bella tierra de cándidos terrores.
Doctor Veneno
domingo, 28 de agosto de 2011
Aclaración de Freud, hecha en la conferencia 31
"Créanme que no nos gusta aparecer como unos sectarios que cultiváramos una ciencia secreta. No obstante, debimos advertir y proclamar como una convicción nuestra que nadie tiene derecho a pronunciarse sobre el psicoanálisis si no ha adquirido determinadas experiencias que sólo pueden conseguirse sometiéndose uno mismo a un análisis."
S. Freud: 31a conferencia. La descomposición de la personalidad psíquica. En Obras Completas, Tomo XXII. Amorrortu, Buenos Aires, 2004, p. 64
S. Freud: 31a conferencia. La descomposición de la personalidad psíquica. En Obras Completas, Tomo XXII. Amorrortu, Buenos Aires, 2004, p. 64
miércoles, 3 de agosto de 2011
Llevense todo pero la caca es para mi mamá
a los herederos del mundo, que lo recibieron de brazos de su madre
Advenimiento nefasto infectado de vida,
trágico devenir de promesa afligida,
escapa de tu interior un alarido de dolor
convertido por Otro en llamado de amor.
Boñiga aclamada en el escaparate
tejedora de supuesto arte.
Reluciente montón de promesas,
en palabras la caca versas.
Bebes lágrimas nauseabundas
alimentadas de afirmaciones absurdas.
Arrullando los oídos sordos al rechazo,
ángel caído logrando fracaso.
Miembro mutilado;
deslumbrando presunción de falo amado,
pataleas suplicando por tu ser,
ni en tu palabra puedes creer.
Doctor Veneno
Doctor Veneno
jueves, 30 de junio de 2011
Motor in-satisfacción
a los putos cobardes que se ausentaron
Circulo de sorda hambre voraz
movimiento de inercia sepulcral,
eco en vacío mudo
de vanos objetos, de momento absurdo.
Sueño infinito, deseo encriptado;
al goce imbécil me encuentro anclado,
dejándome tragar por esta estúpida acción
que congela el recuerdo y aniquila la pasión.
Puta broma de arrabal;
extravío de un coma que alimenta mezquindad,
satisfacción de la fatalidad,
delicia mortificante que no dejo de buscar.
Orgasmo asesino de la presencia
depredador furtivo que toma al acto presa,
donde no pudo nacer la sorpresa,
retornando a la cobardía de la ausencia...
Doctor Veneno
Circulo de sorda hambre voraz
movimiento de inercia sepulcral,
eco en vacío mudo
de vanos objetos, de momento absurdo.
Sueño infinito, deseo encriptado;
al goce imbécil me encuentro anclado,
dejándome tragar por esta estúpida acción
que congela el recuerdo y aniquila la pasión.
Puta broma de arrabal;
extravío de un coma que alimenta mezquindad,
satisfacción de la fatalidad,
delicia mortificante que no dejo de buscar.
Orgasmo asesino de la presencia
depredador furtivo que toma al acto presa,
donde no pudo nacer la sorpresa,
retornando a la cobardía de la ausencia...
Doctor Veneno
miércoles, 29 de junio de 2011
Amanecer Diferente
para alguien que no quiso ser alguien y termino siendo nadie
En mis sueños se extiende un escenario para entrar,
en un espacio amorfo que no logro recordar.
Cayendo al vacío no intento detenerme,
se acabaron las ficciones que convencen;
la isla que se creyó desierta está habitada,
enfrentada con la contradicción en una mirada.
Las palabras quedaron en el silencio desveladas,
en un laberinto vagaban intrincadas.
Golpeado por el filo de tu presencia
se dividió mi existencia.
Ahora me acompaña buscando la palabra que no miente,
Y sigo cayendo a un amanecer diferente...
en un espacio amorfo que no logro recordar.
Cayendo al vacío no intento detenerme,
se acabaron las ficciones que convencen;
la isla que se creyó desierta está habitada,
enfrentada con la contradicción en una mirada.
Las palabras quedaron en el silencio desveladas,
en un laberinto vagaban intrincadas.
Golpeado por el filo de tu presencia
se dividió mi existencia.
Ahora me acompaña buscando la palabra que no miente,
Y sigo cayendo a un amanecer diferente...
Doctor Veneno
jueves, 16 de junio de 2011
¿Psicoanálisis para qué?
Por Antonio Madrigal
(Fragmento)
El ser humano ha creado los discursos necesarios para otorgarse este grado categórico de “ser”, diferenciándose del resto de los seres con los que habita el planeta, y con la pretensión de superioridad dentro de los peldaños que componen la escala filogenética, denominándolos seres infra‐humanos, amén de sus designios como todo poderoso de su propio discurso.
Ante la bastedad de lo inaprehensible e incomprensible de su entorno, la máxima extensión de tiempo y espacio que lo rebasan en los avatares del universo, el hombre tiende a sentirse perdido. A este sentimiento Pascal se refería a que somos nada en comparación del todo.[1] Tomamos conciencia de la finitud de nuestra vida presenciando la muerte de los demás, aunque lo presenciamos como un evento lejano y casi ajeno, siendo en esencia, misterioso. Las interrogantes acerca de la existencia y permanencia en la vida han persistido desde las culturas más antiguas hasta las civilizaciones mas desarrolladas en las que intervienen producciones del intelecto humano.
Ramón Xirau refiere: “la filosofía se considera una cuestión de vida que es también cuestión más allá de la vida”, considerando a la filosofía, fundamentalmente, búsqueda de la verdad que puede encontrarse en periodos bien definidos del pensamiento occidental. Pero la trascendencia de cualquier idea se origina en la vida misma y para mantenerse en ella, es decir, si existe una elaboración filosófica, artística, científica o de cualquier otra índole que involucre la intención que menciona Xirau de ir “más allá de la vida”, forzosamente existe una vinculación a Otro, al cual habrá de dirigirse la obra para de otorgarle su estado de permanencia.
La creación humana sin embargo, se encuentra sometida a la circunstancia del contexto de histórico, Ortega y Gasset[2] considera que no existen las ideas eternas, sino tan solo ideas circunstanciales, por lo tanto el lugar de la creación se encuentra ocupado como la realización del acto en relación al Otro.
Las concepciones culturales, místicas y religiosas de los pueblos primitivos valiéndose de la mitología advenida para responder las causas de los fenómenos que se imponen rebasando las fuentes d explicación inmediatas, derivan en los paradigmas delineados por los modelos epistémicos constituyentes de las disciplinas científicas. Esta búsqueda constante con miras a la creación de un saber de carácter absoluto de primado teleológico no alcanza a se colmada, puesto a que algo en el camino falla, no es posible alcanzar aquello que por momentos aparenta ser poseedor de una claridad de sentido fundamentada en la razón, señalada como realidad.
El problema se presenta en el punto de “saber sobre el ser”, erigiendo en el decurso de la vida una irónica respuesta negando aquel pretendido saber, ocultándolo tras la inmediatez del semblante; en el intento por lograr aquel saber, nos remitimos indistintamente al Otro, al que suponemos un saber reflejo de la imagen que buscamos en él, pues algo se sabe de antemano, sin embargo ese saber es rechazado pues resulta insostenible.
La irrupción producida por la pregunta acerca del ser exige la construcción de un saber tomando la palabra como única vía de su develación. Sin embargo es bueno detenernos a pensar porque se genera; ¿por qué la “necesidad” de saber? o mejor dicho ¿por qué ese “deseo” de saber?, al parecer a toda búsqueda le antecede un deseo para realizarla, pero ¿al deseo que le antecede para producirlo?. Esta última pregunta es el punto de partida para iniciar la reflexión acerca del sujeto en la teoría y práctica psicoanalíticas, así como la utilidad de ésta última manifestada en la pregunta que lleva por título este trabajo, pues la preposición contenida en la misma expresa finalidad, destino, uso o utilidad de una acción, depositada en el acto analítico...
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